Mi acercamiento a los niños especiales a través de brindarles una atención personalizada en sesiones de equino terapia me ayudo a sensibilizarme y entrar en contactos con las madres que son soporte de familias y que al estar en situación de cuidado de un niño especial su vulnerabilidad emocional se ve afectada con la constante lucha del bienestar para sus hijos.

El sufrimiento de la mujer se lleva en silencio y deja a terceros términos su propia felicidad y estabilidad emocional para brindar a sus seres queridos la fortaleza que requieren durante su proceso de terapias.

De ahí mi nace mi esfuerzo por brindarle a mujeres de opciones de vida que sean claras y acordes a su dignidad, que la crisis de cada persona es llevadera y tiene solución en la medida que nuestra voluntad lo desee y la sociedad como tal brinde las oportunidades de desenvolverse en un entorno positivo que no solo la enriquezcan a ella si no a los que la rodean.

En mi encuentran a otra mujer que las escucha y hace el mayor esfuerzo por entenderlas y asimilar la empatía que necesitan para brindarles los conejos que calmen su corazón y brinde luz a su alma que sirva de guía en su día a día.